Dificultades de lectura y comprensión
3. Aspectos generales de las dificultades de lectura y comprensión en las distintas NEAE y principales estrategias para su afrontamiento
3.3. Necesidades educativas especiales por discapacidad visual
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2019), la discapacidad visual es la disminución total o parcial de la vista. Su gravedad se clasifica considerando la agudeza visual corregida en el mejor ojo (capacidad de distinguir detalles de forma nítida a una distancia determinada): leve (inferior a 6/12; pérdida aproximada de un 50%); moderada (inferior a 6/18; pérdida aproximada de un 77%); grave (inferior a 6/60; pérdida aproximada de un 90%); ceguera (inferior a 3/60; pérdida aproximada de un 95%). Además, considera que la discapacidad visual es grave o ceguera cuando el campo visual en el mejor ojo es inferior a 20 o a 10 grados, respectivamente (capacidad para percibir los objetos situados fuera de la visión central). Contamos con datos que indican que la competencia lectora del alumnado con discapacidad visual, tanto en letra impresa en tinta (en los casos que es posible) como en braille, es significativamente inferior en comparación con el alumnado que presenta una visión normal, principalmente en la decodificación (Santos y del Campo, 2008).
Mejora de la comprensión lectora
La mejora de la comprensión lectora en el alumnado con discapacidad visual ha recibido poca atención desde el ámbito de la investigación. En el alumnado que usa como sistema la letra impresa en tinta parecen funcionar algunos recursos como los dispositivos ópticos, los textos adaptados aumentando el tamaño de la letra, y la modificación del contraste y el color de la letra en textos digitales (Ferrell et al., 2006; McLaughlin y Kamei-Hannan, 2018). En el alumnado que usa el braille, se ha encontrado que reducir la velocidad de lectura mejora la comprensión lectora (Ferrell et al., 2006).