Dificultades de lectura y comprensión
3. Aspectos generales de las dificultades de lectura y comprensión en las distintas NEAE y principales estrategias para su afrontamiento
3.2. Necesidades educativas especiales por trastorno del espectro autista
Según el DSM-5-TR (APA, 2022), el trastorno del espectro autista (TEA) se refiere a un conjunto tanto de deficiencias persistentes en la comunicación social y en la interacción social como de patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades, los cuales causan un deterioro clínicamente significativo en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento habitual. De la misma forma que en la discapacidad intelectual, el aprendizaje de la lectura en este alumnado es muy heterogéneo, estando condicionado por la gravedad del trastorno. No obstante, a grandes rasgos, el rendimiento en lectura es significativamente más bajo en comparación con el observado en el alumnado en general. Se ha sugerido que, habitualmente, presenta fortalezas relacionadas con la decodificación, pero que la comprensión lectora está altamente afectada debido a un bajo dominio de las habilidades lingüísticas. Sin embargo, parece que las investigaciones actuales no apoyan esa idea, ya que sugieren que únicamente alrededor del 18% muestra ese perfil (Solis y McKenna, 2023).
Mejora de la comprensión lectora
La recopilación de estrategias que proponemos para la mejora de la comprensión lectora se basa en las evidencias identificadas en tres revisiones sistemáticas en las cuales se considera al alumnado con TEA de la etapa de Educación Secundaria Obligatoria (Rivero-Contreras y Saldaña, 2021; Singh et al., 2021; Tárraga-Mínguez et al., 2021).
Modificaciones en los textos:
- Contenidos relacionados con los intereses.
- Adaptación de los textos: longitud, dificultad e ideas detalle.
Vocabulario:
- Imágenes sobre el vocabulario clave.
- Enseñar vocabulario.
Comprensión de estructuras lingüísticas:
- Anáforas.
- Inferencias.
- Metáforas.
- Analogías.
- Deducciones.
- Inducciones.
- Opuestos.
Comprensión de la estructura del texto:
- Mapa de la historia.
- Mapa de eventos de los personajes (character event map).
- Mapa de toma de perspectiva (perspective taking map)
- Estructuras textuales expositivas.
- Imágenes sobre los eventos de la narración.
Estrategias de comprensión:
- Estrategia QAR (question-answer-relationship).
- Estrategia de paráfrasis o RAP (read-ask-paraphrase).
- Enseñanza recíproca.
- Organizadores gráficos: diagrama de Venn, organizador basado en preguntas Q.
- Preexaminar.
- Identificar la idea principal del párrafo.
- Estrategia TWA (think before reading, think while reading, and think after reading).
- Resumen.
- Predicciones.
Otras:
- Recontado de narraciones.
- Recontado de narraciones desde la perspectiva de un personaje.
- Responder a preguntas: qué, quién y dónde.
En la mejora de la comprensión lectora del alumnado con TEA parece ser útil la enseñanza directa, estando especialmente investigado el programa Corrective reading. Además, parece haber resultados positivos en experiencias en las que se trabaja en grupos cooperativos y en parejas de tipo mixto (el/la alumno/a con TEA trabaja con compañeros/as sin TEA), y en las que se usan recursos didácticos como los elogios verbales y la economía de fichas.
Necesidades educativas especiales por discapacidad visual
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2019), la discapacidad visual es la disminución total o parcial de la vista. Su gravedad se clasifica considerando la agudeza visual corregida en el mejor ojo (capacidad de distinguir detalles de forma nítida a una distancia determinada): leve (inferior a 6/12; pérdida aproximada de un 50%); moderada (inferior a 6/18; pérdida aproximada de un 77%); grave (inferior a 6/60; pérdida aproximada de un 90%); ceguera (inferior a 3/60; pérdida aproximada de un 95%). Además, considera que la discapacidad visual es grave o ceguera cuando el campo visual en el mejor ojo es inferior a 20 o a 10 grados, respectivamente (capacidad para percibir los objetos situados fuera de la visión central). Contamos con datos que indican que la competencia lectora del alumnado con discapacidad visual, tanto en letra impresa en tinta (en los casos que es posible) como en braille, es significativamente inferior en comparación con el alumnado que presenta una visión normal, principalmente en la decodificación (Santos y del Campo, 2008).
Mejora de la comprensión lectora
La mejora de la comprensión lectora en el alumnado con discapacidad visual ha recibido poca atención desde el ámbito de la investigación. En el alumnado que usa como sistema la letra impresa en tinta parecen funcionar algunos recursos como los dispositivos ópticos, los textos adaptados aumentando el tamaño de la letra, y la modificación del contraste y el color de la letra en textos digitales (Ferrell et al., 2006; McLaughlin y Kamei-Hannan, 2018). En el alumnado que usa el braille, se ha encontrado que reducir la velocidad de lectura mejora la comprensión lectora (Ferrell et al., 2006).