3. Evaluación de la comprensión lectora

3.9. El problema de la validez en la evaluación de la comprensión

Es importante tener en cuenta que, aunque estemos utilizando herramientas sofisticadas como test estandarizados, estas no valoran la comprensión lectora. Nos van a proporcionar una información sobre cómo ha respondido el alumnado a unas preguntas o ha realizado unas tareas sobre unos textos determinados en un tiempo concreto.

Estos resultados nos pueden servir para hacer un juicio sobre cómo es la comprensión lectora del alumnado que estamos evaluando. Pero debemos considerar que están influidos por distintos factores, especialmente, la actitud con la que se han realizado las pruebas y los conocimientos previos sobre el tema de los textos leídos. Dependiendo de la forma del test, también pueden estar influidos por la memoria o por la habilidad para redactar respuestas.

Existe la posibilidad de que el texto haya sido comprendido de una forma suficiente, pero haya dificultad para la comprensión de las preguntas o actividades de evaluación. En el alumnado con menor competencia lectora los resultados de una prueba de comprensión lectora pueden variar sustancialmente si las preguntas se redactan de una forma clara y sencilla. Por ejemplo (Cerdán et al., 2019):

Localiza una recomendación para prevenir la formación de ampollas en los corredores.

en lugar de:

Una molestia que sufren habitualmente los corredores es la formación de ampollas. De acuerdo con el texto, identifica una recomendación específica para evitar este problema.

Es recomendable tener en cuenta las características de las pruebas de evaluación y combinar pruebas variadas a lo largo del tiempo para tener distintas informaciones obtenidas con textos variados y formas de pregunta y respuesta diferentes.