3. Evaluación de la comprensión lectora

3.6. Evaluación de la lectura con textos múltiples

La evaluación de la comprensión de textos múltiples está aún muy poco desarrollada en educación. Sin embargo, desde 2018, la evaluación internacional PISA propone tareas de evaluación con textos múltiples para los procesos de buscar y seleccionar información relevante, integrar y generar inferencias, y detectar y manejar conflictos.

Lo característico es que la información que se precisa para realizar estos procesos no se encuentra en un único texto, sino distribuida en varios, que pueden ser complementarios, pero que en muchas ocasiones resultan contradictorios.

Entre las investigaciones en las que se ha evaluado la comprensión de textos múltiples (Primor y Katzir, 2018), en algunas se ha pedido alguna producción escrita, como:

  • Realizar una síntesis conjunta del contenido de los textos trabajados o escribir un ensayo («A partir de esta documentación, explica por qué…»).
  • Realizar una argumentación sobre el tema trabajado empleando información de los textos.
  • Responder a preguntas abiertas sobre el tema expuesto en los textos.

En otras investigaciones se han empleado otras formas de evaluar la comprensión en las que no era necesario redactar:

  • Preguntas orales con contenido similar al de los tres puntos anteriores.
  • Colecciones de oraciones que combinan informaciones que aparecen en textos distintos, de forma explícita o implícita. La actividad del alumnado sería verificar esas oraciones.
  • Preguntas de integración intertextual con respuesta de elección múltiple.
  • Elegir entre varias imágenes la que mejor sintetiza el contenido de los textos.

Aunque todo esto puede dar ideas sobre cómo plantear este tipo de evaluaciones, no hay acuerdo sobre los criterios a seguir para valorar estas pruebas, más allá del hecho de que en la respuesta a preguntas o en las tareas de verificación, la mayor cantidad de elementos acertados indica una mejor comprensión.

En las tareas de síntesis, ensayo o argumentación puede ser útil contar con algún tipo de rúbrica o lista de control que recoja aspectos importantes de la integración textual, como si se combina información de distintos textos; si se manifiesta una postura con respecto al tema; si se identifican conflictos, inconsistencias o informaciones contradictorias entre los textos; si se corrobora información de un texto con datos de otros, si se infiere información combinando partes de distintos textos; o si se toman decisiones valorando la fiabilidad de los textos.

Los aspectos concretos que se incluyan en la rúbrica pueden estar influidos por el contenido del conjunto de textos que se trabaje.