7. Principales estrategias para el afrontamiento de la lectura en las distintas NEAE

a. Necesidades educativas especiales asociadas a discapacidad intelectual

Según el DSM-5-TR, es decir, la 5.ª edición revisada del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría (APA, 2022), la discapacidad intelectual es un trastorno que incluye limitaciones del funcionamiento intelectual y del comportamiento adaptativo en los dominios conceptual, social y práctico. El aprendizaje de la lectura en este alumnado es muy heterogéneo y está condicionado por la gravedad de la discapacidad. Se ha encontrado que el 29.3% no ha aprendido a leer, el 6.8% está en la etapa logográfica (las palabras se aprenden de memoria), el 31.9% en la etapa alfabética (las palabras se leen por la ruta fonológica) y el 32% en la etapa ortográfica (las palabras se leen sin esfuerzo por la ruta visual) (Ratz y Lenhard, 2013).

Enseñanza inicial

De forma general, los trabajos que han revisado la literatura científica sobre la enseñanza inicial de la lectura en el alumnado con discapacidad intelectual sugieren que pueden aprender a reconocer visualmente varias decenas de palabras sin tener acceso a la ruta fonológica. Aunque es un primer paso importante, este aprendizaje no permite hacer transferencias para la lectura de nuevas palabras. Por suerte, las evidencias identificadas también muestran que se pueden beneficiar de la enseñanza del principio alfabético, facilitándoles acceder a la decodificación de todas las palabras que forman parte de su vocabulario oral, e incluso desconocidas, por la ruta fonológica (Afacan et al., 2017; Browder et al., 2006; Dessemontet et al., 2019; Hill, 2016; Joseph y Seery, 2004; Williams, 2024). En los estudios identificados en esos trabajos, se han utilizado recursos didácticos como la jerarquía de ayudas, la demora constante (constant time delay), las cajas de Elkonin, la eliminación de distracciones del entorno y la presentación de las letras, asociándolas tanto a su nombre como a su sonido y a otras formas de representación, como los gestos manuales.

Lemons et al. (2016) añaden a lo anterior algunas ideas interesantes como:

  • Planificar a largo plazo el programa de intervención (incluso hasta el cambio a la etapa de Educación Secundaria Obligatoria).
  • Evaluar de forma continuada la respuesta del alumnado a la instrucción para proponer las adaptaciones necesarias en el programa de intervención.
  • Utilizar palabras, oraciones y textos interesantes ​​para favorecer la motivación.
  • Enseñar conocimientos sobre el lenguaje escrito.
  • Animar a la familia a ofrecer múltiples oportunidades para acceder a la literatura a través de lecturas en voz alta, textos adaptados y lecturas repetidas.

En español contamos con algunos recursos didácticos como el Programa de intervención para la alfabetización de estudiantes con discapacidad intelectual (PANDA) (Palazón y López, 2024) y Síndrome de Down: lectura y escritura (Troncoso y del Cerro, 1997).

Mejora de la decodificación

Las investigaciones sobre lo que puede ser efectivo para mejorar la decodificación de este alumnado son limitadas. Hasta donde sabemos, se ha publicado únicamente un estudio en el cual se encontraron efectos positivos utilizando algunos recursos didácticos como la lectura repetida y la tutoría entre iguales (Şahin y Özçeli̇k, 2024).

Mejora de la comprensión lectora

Las estrategias mejor fundamentadas para la mejora de la comprensión lectora en el alumnado con discapacidad intelectual son (Joseph et al., 2023; Shelton et al., 2019):

Vocabulario:

  • Enseñar vocabulario.
  • Estrategia de las palabras clave.

Comprensión de estructuras lingüísticas:

  • Inferencias.
  • Analogías.
  • Deducciones.
  • Inducciones.
  • Opuestos.

Comprensión de la estructura del texto:

  • Mapa de la historia.
  • Estructuras textuales expositivas.

Estrategias de comprensión:

  • Enunciados basados en reglas (rule-based statement).
  • Activar conocimientos previos.
  • Estrategia de paráfrasis RAP (read-ask-paraphrase).
  • Enseñanza recíproca.
  • Organizador gráfico basado en preguntas Q.
  • Organizador gráfico KWL (know-want-learned).
  • Procedimiento RAAC (reread-adapt-answer-comprehend).
  • Preexaminar.
  • Identificar la idea principal del párrafo.
  • Autopreguntas.
  • Relectura.
  • Resumen.
  • Predicciones.

Otras:

  • Recontado de narraciones.
  • Responder a preguntas.