5. La evaluación internacional PIRLS y sus características

5.1. Concepción de la competencia lectora

PIRLS define la competencia lectora como la capacidad de comprender y utilizar las formas lingüísticas escritas requeridas por la sociedad y/o valoradas por el individuo. Esta definición contempla dimensiones funcionales, sociales y personales, e integra enfoques teóricos cognitivos, socioculturales y metacognitivos. Leer, según PIRLS, es una actividad constructiva e interactiva donde el lector construye significado a partir de la interacción entre el texto, sus conocimientos previos y el contexto de lectura.

El proceso de comprensión requiere aplicar estrategias cognitivas como la inferencia, la predicción o la síntesis, así como estrategias metacognitivas como la autoevaluación del nivel de comprensión. PIRLS enfatiza que el entorno de lectura puede facilitar o dificultar esta interacción: un contexto motivador y textos adecuados pueden favorecer la comprensión, mientras que un entorno poco contextualizado o con textos excesivamente complejos puede dificultarla.

PIRLS reconoce, además, que se lee por diversos propósitos: aprender, informarse, participar en comunidades lectoras o simplemente disfrutar. Esta pluralidad se refleja en los textos seleccionados y en las tareas de evaluación. Asimismo, se subraya la importancia de comprender las convenciones discursivas propias de los diferentes géneros textuales, desde cuentos hasta artículos informativos o textos digitales.