Conceptualización de la competencia lectora: componentes y evolución
2. El modelo de visión simple de lectura: ¿por qué es indispensable para guiar la práctica docente en los centros educativos?
Quizá lo primero que se necesita para que un centro educativo desarrolle adecuadamente la competencia lectora en su alumnado es que todo el profesorado comparta un modelo común sobre qué es la comprensión lectora y cómo se puede contribuir a su desarrollo. Con esa finalidad, probablemente, el modelo más adecuado de comprensión lectora —el más útil y eficaz para guiar la labor profesional del docente— es el modelo de visión simple de la lectura (Gough y Tunmer, 1986). Este modelo sostiene que nuestro alumnado necesita dos habilidades fundamentales para comprender lo que lee: la comprensión del lenguaje y la decodificación. Ambas habilidades se multiplican una por la otra y el resultado de esta operación es el nivel de comprensión lectora del alumnado. Puede verse una representación del modelo en la Figura 4.

Figura 4 Modelo de visión simple de lectura
Para desarrollar bien el modelo, es importante entender qué habilidades contribuyen a él:
- La decodificación se refiere a la capacidad de reconocer palabras escritas de forma precisa y fluida. Es decir, aprender a conectar eficazmente las letras con sus sonidos para, con la práctica, llegar a leer palabras escritas de manera automatizada y sin errores. Contribuyen al desarrollo de la decodificación tanto el conocimiento que el alumnado posee sobre las correspondencias entre letras y sonidos, como su capacidad para manipular y representar mentalmente los segmentos que componen el lenguaje oral; es decir, la conciencia fonológica.
- La comprensión del lenguaje se refiere a la capacidad de entender el lenguaje hablado. Es un término amplio que incluye aspectos como el vocabulario y la capacidad para comprender oraciones complejas desde el punto de vista sintáctico y morfológico, así como el conocimiento general del mundo. También podríamos incluir aquí las habilidades inferenciales, que implican manejar la información implícita en el texto.
Este modelo es útil en los centros educativos al menos por dos motivos. En primer lugar, nos informa de qué tipo de prácticas podemos llevar a cabo a lo largo de la escolaridad para favorecer la competencia lectora. En segundo lugar, como posteriormente veremos, ayuda a entender que en todos los colegios hay tres tipos de dificultades de lectura: a) las dificultades en la decodificación, b) las dificultades en la comprensión del lenguaje, y c) las dificultades en ambas habilidades (Nation, 2019). Al respecto, es importante tener en cuenta que las dificultades se sitúan en un continuo de gravedad, desde las más graves hasta las más leves.
En la Figura 5 se representa una pequeña casita para facilitar el entendimiento de las habilidades que contribuyen a la comprensión de lo leído. En el tejado se sitúa la comprensión lectora, ya que se trata del objetivo final a alcanzar. Está sostenida por dos pilares fundamentales: la comprensión del lenguaje y la decodificación. En el nivel inferior, se encuentran los cimientos que hacen posible el desarrollo de ambos pilares. Por un lado, los fundamentos de la decodificación incluyen la conciencia fonológica y el conocimiento de las correspondencias entre letras y sonidos. Por otro lado, los cimientos de la comprensión del lenguaje abarcan aspectos como el vocabulario, el conocimiento previo y las habilidades gramaticales e inferenciales (Kim et al., 2021). Tratemos ahora de desglosar todas estas habilidades de manera algo más detenida.

Figura 5 Desglosando el modelo de visión simple de lectura