Libro IV. Situar la comprensión lectora en el aprendizaje
6. El mapa de géneros discursivos como inclusión de las áreas y retos educativos en el diseño del plan lector
6.4. Leer más allá de la ficción: libros ilustrados de no ficción o informacionales
Un último recurso que podemos incluir en nuestro plan de lectura como estrategia inclusiva de las diferentes áreas del currículo son los libros ilustrados de no ficción (LINF) o informacionales (Romero, 2022). En el universo editorial destinado al público infantil y juvenil (Figura 13), con estos libros se propicia la imbricación de imagen y el texto (Colman, 2007), evocando en el lector la curiosidad (Tabernero, 2022) y el deseo de experimentación (Garralón, 2013). Así, Young, Moss y Cornwell (2007) ofrecen, entre otras finalidades:
- despertar la curiosidad y promover la investigación;
- crear un sentido de asombro al construir sobre el interés de los estudiantes en el mundo natural;
- proporcionar a los estudiantes experiencias de lectura auténticas que se conecten con sus vidas;
- motivar a los lectores reacios atrayéndolos con soportes visuales y formatos atractivos;
- desarrollar habilidades y estrategias de lectura crítica, al tiempo que se amplía el conocimiento del área de contenido;
- preparar a los estudiantes para el futuro contribuyendo al desarrollo de la alfabetización informática;
- combinar la lectura por placer con la lectura por información;
- exponer a los estudiantes a los tipos de texto que se encuentran en los exámenes estandarizados, así contribuyendo a la mejora de los logros.
Figura 13. Plataforma de libros ilustrados de no ficción

Fuente: http://librosilustradosnoficcion.com/
Son, en definitiva, libros que encarnan su cometido tanto en la formación de lectores como en el desarrollo de su espíritu científico desde la divulgación y adaptación al destinatario. Presentamos, a modo de propuesta, su dinamización a partir de las aportaciones de distintos autores, como se recoge en la Tabla 11 –Nemirovsky (2003), Fons (2006), Sánchez (2016) y Tabernero (2016)–:
| Estrategias | Explicación |
|---|---|
| FASE 1. Antes de la lectura: Comprender y anticipar | |
| Presentación del libro | Existen distintas formas para presentar los libros de no ficción con el objetivo de animar a su lectura: ronda de libros, elaborar un catálogo donde se recojan todos los libros existentes en la biblioteca de aula o de centro, lectura en voz alta de algún fragmento en concreto, la visualización de una ilustración, entre otras. |
| Activar los conocimientos previos | Para ello, el docente planteará al grupo-clase esta cuestión: ¿qué sabéis acerca de este tema? Se trata de que el alumno conecte sus propias experiencias con lo que cree que se va a encontrar en el libro apoyándose en el título o la portada. El docente para relacionar todas las aportaciones podrá anotar en la pizarra las ideas con las palabras claves, pues recordemos que consiste en saber lo necesario para saber más a partir del texto. |
| Visualización de epitextos virtuales | Si el libro que se va a leer tiene otros tipos de textos virtuales, como blogs, reseñas, booktrailers... se aconseja verlos junto con el alumnado para activar los conocimientos previos, así como para establecer predicciones, hipótesis y expectativas sobre lo que se van a encontrar en el texto. Así no existirá lo correcto o lo incorrecto, sino únicamente lo virtual, fomentando la participación y la motivación en todo momento. |
| FASE 2. Construyendo la comprensión: durante la lectura | |
| Permanecer activo durante la lectura | Resulta fundamental que cuando desconozcan significados utilicen distintas estrategias: volver a leer, seguir leyendo, consultar el diccionario, internet… evitando que el adulto sea el primer medio para resolver situaciones de este tipo. Del mismo modo, se les debe enseñar a inferir el significado a partir de indicadores textuales: ilustraciones, letras en negrita, títulos, subtítulos, etc. |
| Invitar a la reflexión sobre lo que se está leyendo | Se debe hacer una pausa para que el lector pueda establecer predicciones acerca de lo que va leyendo y, después, verificarlas; plantearse preguntas; generar debates con posturas a favor o en contra, etc. Asimismo, resulta un momento idóneo para que tomen notas sobre los aspectos de interés y acudir a otras fuentes de información para poder profundizar en ello. Para ello, el medio que resulta más poderoso es la tarea de lectura compartida. |
| FASE 3. Seguir comprendiendo y aprendiendo: después de la lectura | |
| Conversar sobre el libro (o fragmento) leído | Esta idea demanda una serie de habilidades: reflexionar sobre lo que se ha visto/ ha leído, lo que más les ha gustado, lo que menos, las dudas surgidas, etc. Para hacer el proceso de lectura más eficaz, se les puede enseñar a responder preguntas con el texto delante –para localizar la información necesaria– o sin el texto delante –para desarrollar la retención de la información–. Además, un alumno puede asumir el rol de experto y los demás pueden hacerle preguntas con el fin de recordar lo leído. |
| Recomendaciones de libros | Las recomendaciones se pueden llevar a cabo de diferentes formas dependiendo de la edad. Por ejemplo, pueden recomendarlo a otro grupo-clase que no haya leído el libro o incluso elaborar un catálogo donde se incluyen libros favoritos resaltando alguna frase. De esta forma, se propician momentos de revisión e interacción entre alumnos-docente. |
Fuente: Adaptación desde autores de referencia.