Libro IV. Situar la comprensión lectora en el aprendizaje
5. La lectura desde una visión inclusiva
5.2. Adaptación de problemas matemáticos en lectura fácil (LF)
La relación entre comprensión lectora y resolución de problemas matemáticos es un binomio por todos conocido: a mayor competencia lectora, mejores resultados de éxito en su resolución. Sin embargo, desde una visión inclusiva, debemos atender la demanda de cada estudiante desde la diversidad de niveles a los que nos enfrentamos en un mismo espacio educativo, el aula. En este proceso, el lenguaje y su representación juegan un papel fundamental para poder acceder a la información, como puede observarse en la figura 4, para “disminuir la asimetría de poder que se suele presentar entre interlocutores; por ejemplo, entre el médico, el juez, el profesor o cualquier otra autoridad y el destinatario” (RAE, 2024, p. 27), es, en definitiva, un derecho a la accesibilidad cualesquiera sean los individuos o colectivos afectados por la invisibilidad social o discriminación del tipo que sea.
Figura 4. Relación entre complejidad del lenguaje y el acceso a la comprensión

Fuente: elaboración propia
El lenguaje claro obedece a unas características (Romero, 2009) que actúan de facilitadores para el acceso a la información:
1. Las marcas temporales y espaciales aparecen como elementos esenciales de la linealidad argumental.
2. Las acciones fundamentales se plasman en verbos como “salió”, “llevó, “perdió”, “lloró”, etc. Son verbos con la acción terminada y que muestran movimiento. Algo consustancial a la visión narrativa del alumnado de esta etapa educativa.
3. Aparecen las relaciones causa/efecto para el desarrollo del pensamiento lógico del alumnado a la hora de la lectura y la inferencia.
4. Los textos poseen un léxico sencillo que no les va a crear problemas de decodificación.
5. Las oraciones tienen un orden lógico y son simples, pero aumenta la complejidad conforme avanzamos en el libro.
6. La redundancia aparece referida a los elementos fundamentales del texto y se diluirá conforme se vaya adquiriendo la comprensión.
7. Apoyos visuales en la interpretación del contenido.
Sin embargo, los criterios de adaptabilidad de la LF amplían el espectro hacia aspectos lingüísticos (léxico y sintaxis) y adaptación icónica y orto-tipográfica (edición del texto y apoyos visuales) que fueron referidos en este mismo apartado.
Apliquemos, pues, estos planteamientos a un problema matemático y su adaptación a LF como criterio de accesibilidad para su resolución. Partimos del siguiente problema:
ADAPTACIÓN EN LECTURA FÁCIL
resolución de problemas
Javier quiere vallar su finca con una alambrada. La finca tiene forma rectangular y mide 50 m de largo y 30 m de ancho. Los lados menores lindan con otras fincas y el gasto se comparte con sus propietarios. Si cada rollo de alambrada mide 20 m y cuesta 170 €, calcula el gasto que tiene que realizar Javier.El proceso de adaptación se centrará en cuatro momentos:
1. Planificación de la adaptación en relación con el contenido.
2. Adaptación lingüística del texto (procesos de simplificación léxica, morfosintáctica, textual e inferencial o pragmática).
3. Adaptación icónica y orto-tipográfica.
4. Revisión de la adaptación.
Fase 1. Planificación de la adaptación en relación con el contenido. Estamos ante un tipo de problema que trabaja conceptos básicos de geometría y aritmética. Puede aplicarse a su vida cotidiana.
Fase 2. Adaptación lingüística del texto. En primer lugar, debemos seleccionar aquellos términos que puedan dificultar su comprensión por ser de carácter abstracto o de uso poco común por parte de los estudiantes, iniciando un proceso de simplificación léxica (Figura 5)
Figura 5. Selección léxica del problema matemático

Fuente: elaboración propia
En este caso, hacemos uso de aspectos icónicos mediante imágenes que actúan de facilitadores para la comprensión de la información que propone el problema matemático (Figura 6).
Figura 6: Selección léxica y facilitadores visuales

Fuente: elaboración propia
A continuación, se realiza una adaptación basada en sinónimos representados por términos más cercanos de los estudiantes y que aparecen resaltados en verde en la figura 7.
Figura 7. Adaptación léxica mediante sinónimos

Fuente: elaboración propia
Seguidamente, eliminaríamos las siglas y abreviaturas (Figura 8), como se detalla en las palabras resaltadas en violeta:
Figura 8: Adaptación léxica: eliminación de siglas

Fuente: elaboración propia
Finalizado el proceso de adaptación léxica, resulta necesaria la simplificación sintáctica y la revisión del orden lógico de la estructura de la información (Figura 9).
Figura 9. Adaptación sintáctica: simplificación oracional

Fuente: elaboración propia
Fase 3. Adaptación icónica y ortotipográfica. Para concluir con la adaptación optamos por incorporar recursos de carácter icónico-tipográfico (Figura 10), como el tamaño de letra, que debe ser suficientemente grande, siendo una opción habitual 14 puntos y con una tipografía sin remates, por ser más identificables sus rasgos, utilizar negritas y subrayados para destacar palabras, aunque siempre de forma moderada y con referencias explicativas en caso de necesidad. Además, las líneas no superarán los 60 caracteres, y contendrán un mínimo de 5 palabras y un máximo de 15 a 20, de modo que las frases no sean ni muy cortas ni muy largas. Mientras que los párrafos estarán alineados en banderas sin justificar los márgenes derechos. Además, para facilitar la visualización de las ideas, se deberá organizar el texto en bloques, dividiéndolo en párrafos y capítulos cortos.Figura 10. Adaptación orto-tipográfica

Fuente: elaboración propia
Fase 4. Revisión de la adaptación. La evaluación del producto adaptado se regirá por diversos principios de fidelidad con respecto al texto original:
- La adaptación debe ser fiel a la intención y al sentido del texto.
- La adaptación debe recoger la acción principal del texto.
- La adaptación no debe resultar infantil.
- La adaptación lingüística debe responder a criterios de simplicidad