Libro IV. Situar la comprensión lectora en el aprendizaje
5. La lectura desde una visión inclusiva
Otro principio fundamental: el acceso a la información y a la cultura. Partimos de la idea de que la igualdad es un derecho universal y que, igualmente, a través de los derechos es como podemos garantizar la igualdad y la libertad. Al unir igualdad y diversidad, estamos introduciendo una perspectiva que no puede ser afrontada desde la estandarización y homogeneidad en las propuestas de aula. Como indican Romero et al. (2024), la lectura y el acceso a la información se convierten en un derecho universal de la ciudadanía, en general, y de estudiantes en contextos formales y funcionales, en particular. Sin embargo, como proceso complejo en su adquisición y aprendizaje, genera exclusiones de diversos sectores sociales vulnerables ante una habilidad que comporta la integración de habilidades perceptivas, cognitivas y lingüísticas.
En la búsqueda de materiales que se conviertan en una alternativa hacia la inclusión, la lectura fácil (LF) ofrece un planteamiento sistemático para facilitar la lectura, desde la materialidad ortotipográfica del texto (Jurado et al., 2024) y el acceso a la comprensión, desde planteamientos lingüísticos, con la intención de atender a la diversidad intelectual mediante el aprendizaje cooperativo y la enseñanza mediacional (Vived y Molina, 2012). Como indica Salvador (2007), hay necesidad de todo tipo de literatura y de información de lectura fácil. La mayoría de estos libros están pensados para colectivos específicos, pero también se han hecho adaptaciones de obras conocidas:
- Literatura. Habría que cubrir todos los géneros, como novelas, cuentos, intriga, poesía, libros de viajes, etc.
- Noticias e información sobre la sociedad. Muchas personas experimentan dificultades en comprender los medios de noticias normales. Los artículos de los diarios son demasiado largos, escritos en un lenguaje difícil y contienen abundantes términos muy especializados. Además de las noticias, es importante que todos tengan acceso a documentos públicos comprensibles y a información sobre la sociedad y el gobierno.
- Revistas. Las revistas sobre diferentes materias las disfruta mucha gente para el entretenimiento. Las revistas de lectura fácil pueden, por eso, ser de considerable valor para personas con dificultades de lectura.
Se puede consultar la página web de la Asociación Lectura Fácil (ALF) –Figura 1– donde se encuentra un catálogo de obras y recursos:
Figura 1. Catálogo de lectura de la ALF

Fuente: web de la ALF (https://www.lecturafacil.net/es/search/)
No obstante, estos recursos por sí mismos no solucionan la situación. Hablamos de hacer accesible la información y el disfrute lector a personas que tienen dificultades lectoras, tanto de carácter permanente (dislexia, trastornos neuropsicológicos, senilidad, etc.) como transitorios (inmigración, incorporación tardía a la lectura, escolarización deficiente, accidentes, etc.). Por tanto, será necesaria la intervención de referentes competentes en el dominio idiomático y didáctico que, desde su mediación, puedan diseñar espacios en los que se generen encuentros entre el lector y el libro. Es el caso, por ejemplo, de los clubs literarios desde una concepción dialógica de la lectura (Valls et al., 2008) donde se desarrollan diversas estrategias y momentos en sus experiencias literarias: leer en voz alta, como acceso a la conciencia fonológica y léxica (Riffo et al., 2018) y a la escucha participativa; leer desde la mediación, como estrategia para gestionar el acceso a la lectura y su disfrute desde una dimensión socializadora (Munita y Manresa, 2012); o leer para desarrollar el placer autónomo, tras encontrar en los libros nuevos mundos y vivencias que les hagan mantener su deseo por la lectura (Gasol y Arànega, 2000).