Libro IV. Situar la comprensión lectora en el aprendizaje
3. La lectura digital como práctica letradaa
3.2. Comprender e integrar
Al leer, en muchas ocasiones, tenemos que relacionar las diferentes ideas que aparecen en los fragmentos de un texto. No basta con poder extraer el significado literal del texto, también debemos inferir lo que se dice en el texto mediante la relación entre sus diferentes partes y nuestros conocimientos previos. Esto supone un proceso de integración de las ideas que se puede hacer a partir de un texto o de varios. Al respecto, en la actualidad, una práctica habitual consiste en la integración de dos o más fuentes digitales (aunque también pueden ser analógicas) como tarea al servicio del aprendizaje de diferentes contenidos. De hecho, la lectura de múltiples fuentes puede favorecer una mejor comprensión y aprendizaje de un contenido que la lectura de un solo texto (Miras, 2019), aunque no deje de ser una actividad que puede provocar confusión y desorientación en el lector.
En general, en los centros educativos se suelen utilizar en este tipo de actividades los libros de texto, otros manuales escolares, los apuntes, entradas de enciclopedias, webs, blogs o buscadores. Como se ha indicado, el principal objetivo es que los estudiantes obtengan un mayor conocimiento sobre un tema mediante la ampliación de contenidos a través de textos complementarios o textos con información enfrentada o contrapuesta. Para ello, deberán comprender los diferentes textos, seleccionar la información importante e integrar dicha información. Al respecto, Miras señala que “la integración intertextual implica, por una parte, comprender qué tipo de relación existe entre los textos y, por otra, supone detectar y comprender la relación o relaciones que se establece entre la información específica que aparece en los distintos textos” (2019, p. 128).
Antes de realizar la actividad de integración de múltiples fuentes, el profesorado debería considerar algunas preguntas para preparar la tarea como: ¿qué espero que sepan sobre el tema?, ¿qué contenido se va a trabajar?, ¿por qué he escogido esos textos?, ¿qué relación hay entre los textos?, ¿cómo leerán los textos y en qué orden?, ¿qué dificultades pueden encontrar para integrar la información? (Miras, 2019).
A partir de las propuestas de Cruz Ripoll (2019) y Miras (2019), algunas ideas que se deben tener en cuenta en una secuencia de trabajo de integración de textos de múltiples fuentes pueden ser las siguientes:
1. Explicar la tarea con claridad y explicitar el objetivo de la lectura. Asimismo, se mostrará la pertinencia y relevancia de la tarea.
2. Activar los conocimientos previos.
3. Explicar el procedimiento para sintetizar e integrar diversos textos y mostrar mediante el modelado cómo se integran diversos textos: análisis del tipo de texto y de la relación existente entre ellos
4. Utilizar preguntas, guiones u organizadores gráficos.
5. Leer de forma colaborativa en pequeños grupos o de manera individual.
6. Realizar alguna actividad de escritura que dé respuesta a la tarea planteada.
7. Evaluar y comentar el trabajo realizado.