Libro IV. Situar la comprensión lectora en el aprendizaje
3. La lectura digital como práctica letradaa
En un mundo digital y globalizado, enseñar a leer se ha convertido en una necesidad fundamental para la integración social, académica y profesional. La lectura ya no se limita al formato impreso, sino que se realiza en diferentes formatos en donde aparecen pantallas electrónicas, hipertextos, imágenes, vídeos y otros tipos de información multimedia. Por ello, la enseñanza de la competencia lectora debe adaptarse a los nuevos entornos digitales y desarrollar la capacidad para construir y validar el conocimiento. De hecho, la posibilidad de acceder a mucha información en poco tiempo hace que sea necesario desarrollar una comprensión profunda y crítica, debido a la multiplicidad de fuentes y de intenciones que cada una de ellas tiene. Así, atender a estas habilidades contribuye a que las personas sean capaces de tomar decisiones informadas y participar activamente en la sociedad.
En el estudio realizado por la OCDE en 2021 titulado 21st-Century Readers. Developing literacy skills for a digital world (Lectores del siglo XXI. Desarrollo de las habilidades de alfabetización en el mundo digital) a partir del Informe PISA de 2018 se exponen algunos datos interesantes sobre la lectura digital. Algunos sobre los que queremos llamar la atención son:
- El 88 % de los estudiantes de los países de la OCDE cuentan con conexión a internet en casa y un ordenador disponible para hacer las tareas escolares. En PISA 2003 el porcentaje descendía 28 puntos.
- El porcentaje de estudiantes que afirmaron que habían recibido formación para detectar si la información es o no es sesgada fue de un 54 % en la OCDE y un 46 % en el caso de España. La formación menos habitual es la de cómo detectar correos basura o fraudulentos (41 %).
- Los estudiantes que leen libros en papel con mayor frecuencia que en formato digital tienen un mejor desempeño en lectura y leen durante más tiempo.
- Quienes leen textos largos obtienen un mayor rendimiento en lectura.
Asimismo, entre otra mucha información, en el estudio se exponen los resultados principales de algunos estudios que comparan la lectura impresa con la lectura digital. A modo de síntesis, algunas de las ideas más relevantes son las siguientes:
- Los libros digitales son más económicos que los impresos, lo que favorece la democratización del conocimiento
- Las nuevas tecnologías de las pantallas digitales reducen la fatiga visual, aunque los libros impresos todavía son mejores en este aspecto.
- La lectura en papel produce una mejor comprensión lectora que la lectura digital.
- La autopercepción como lectores de los estudiantes es menor en la lectura digital.
Por otro lado, en 2018, el Informe PISA reconceptualizó el término de lectura y presentó dos grandes categorías de procesos de lectura: el procesamiento del texto y la gestión de las tareas. Ahora, nos detendremos, para atender a la enseñanza de la lectura digital, a la primera de ellas, el procesamiento del texto. En concreto, en esta categoría caben tres tipos de procesos que, a su vez, tienen otros subprocesos. Se pueden presentar en el siguiente esquema:
- Localizar la información
- Localizar y recuperar información dentro de un texto
- Buscar y seleccionar información relevante
- Comprender
- Identificar el significado literal del texto
- Integrar
- Generar inferencias
- Evaluar y reflexionar
- Evaluar la calidad y la credibilidad
- Reflexionar sobre el contenido y la forma
- Detectar y manejar conflictos
A continuación, se van a presentar algunas orientaciones generales sobre la localización de la información, la comprensión y la evaluación y reflexión de textos digitales.