4. Las estrategias de lectura

4.1. Ojear o echar un vistazo

La estrategia de ojear, también se conoce como echar un vistazo o preexaminar. Entendemos que se puede emplear el término ojear dado que la acepción 4 del Diccionario de la Lengua entiende que es “mirar superficialmente un texto”. Es decir, esta estrategia consiste en mirar el texto y realizar una lectura rápida de los elementos que más destacan del texto antes de leerlo en profundidad. En muchas ocasiones, los estudiantes se ponen a leer directamente el primer párrafo de un texto, pero no tienen en consideración otros componentes o partes del texto que son fundamentales para su comprensión.Antes de leer, es importante dedicar un tiempo a ver, por ejemplo, qué partes tiene el texto, qué dicen sus títulos, que información aportan en líneas generales los gráficos o imágenes, o la propia portada. Esto puede favorecer que el lector tenga alguna noción del tema, la estructura y de las ideas más relevantes. Asimismo, puede ayudar a que los lectores activen sus conocimientos previos, establezcan los objetivos de lectura o anticipen el contenido.

Ojear es una práctica habitual que hacemos cuando, por ejemplo, estamos en una biblioteca o librería y queremos escoger un libro. Leemos el título, vemos la portada, la información que aparece en la contraportada, el número de páginas, el tamaño de la letra, el número de páginas o las posibles ilustraciones. Lo mismo sucede con la lectura de la portada de un periódico impreso o digital, la lectura de los titulares o ver alguna imagen puede determinar la elección de la lectura de, por ejemplo, una noticia. La información que se obtiene puede permitir al lector escoger un libro u otro, o incluso si le merece la pena leer el texto en función de sus objetivos o del interés que tenga en la lectura. Por ejemplo, puede percibir si el texto le va a aportar una información relevante que necesita para realizar un trabajo en una asignatura o si la fuente del texto forma parte de las que le ha sugerido el docente para la realización de una tarea.

Algunas de las preguntas que se puede formular un lector mediante esta estrategia son:

  • A partir del título: ¿de qué puede tratar el texto?, ¿cuál creo que es el tema del texto?
  • A partir de los subtítulos: ¿qué partes tiene el texto?
  • A partir de las tablas y figuras: ¿qué información complementaria aportan?
  • A partir de las palabras en negrita o en cursiva: ¿cuáles son los conceptos más importantes?

El profesor puede compartir con los estudiantes cómo ojea un texto. A continuación, se reproduce un monólogo en el que un profesor explica cómo aplica la estrategia de ojear. Coincide con la fase de modelado del profesor que se ha presentado en el apartado anterior:

Antes de leer un texto, siempre echo un vistazo a lo que voy a leer para saber de qué trata. Voy a compartir con vosotros cómo lo hago a partir de los apuntes sobre el sistema digestivo que os he dado. Lo primero que hago es mirar el título: “El sistema digestivo: funciones y órganos principales”. Al leerlo, me doy cuenta de que el texto hablará de cómo funciona el sistema digestivo y de los órganos que lo componen. Es decir, no solo va a presentar una descripción de los órganos, sino que también explicará cuáles son sus funciones. 
Ahora, sigo ojeando el texto y veo los subtítulos. Fijaos, el texto está divido en tres partes diferenciadas: a) el proceso de la digestión; b) los órganos principales del sistema digestivo; y, c) las enfermedades comunes del aparato digestivo. Me llama la atención que haga referencia a las enfermedades más comunes del aparato digestivo. Creo que en el primer apartado explicará en qué consiste la digestión, luego hablará de los órganos y, por último, de las enfermedades. Es curioso que en ningún subapartado se haga referencia a las funciones por lo que está información se incluirá en alguno de los que hay. 
Como veis, también hay un dibujo que reproduce el sistema digestivo y se señalan el esófago, el estómago, el intestino delgado y otros órganos. Esta imagen me puede ser útil para visualizar mejor la información que aparezca en el texto. Cuando se explique cada órgano, podré saber dónde está. Por último, mirad, hay algunas palabras en negrita: esófago, intestino delgado, absorción de nutrientes. Luego atenderé especialmente a estos conceptos, seguramente sean importantes para saber cómo funciona la digestión. 
Pues antes de leer el texto con más profundidad ya me he hecho una idea de lo que me contará y de cómo está organizada la información. Usaré las imágenes como apoyo para comprender el texto y mostraré especial atención a las palabras en negrita.