Libro 3.Hacia una modelización de la comprensión lectora
2. Aprender a leer: el desarrollo de la alfabetización inicial
2.5. El desarrollo lector: la analogía de la cuerda
Es posible pensar esta habilidad lectora como una de las hebras de la cuerda del modelo desarrollado por Scarborough en 2001, quien presenta una herramienta clave para comprender el proceso de alfabetización –entendido como la habilidad para leer y escribir. Este modelo, basado en una revisión de investigaciones realizadas por el National Research Council de Estados Unidos en 1998, hace una analogía entre la lectura y una cuerda compuesta por dos hebras principales: la comprensión del lenguaje y el reconocimiento de palabras.
Cada hebra de la cuerda está formada por múltiples filamentos, que representan conocimientos y habilidades que se entrelazan y fortalecen con la práctica, conduciendo a una comprensión del lenguaje más estratégica y a una lectura más automática y eficiente. El modelo de la cuerda muestra cómo la práctica continua mejora las habilidades lectoras al desarrollar procesos más efectivos tanto en la comprensión del lenguaje como en el reconocimiento de palabras.

Figura 1. Modelo de la cuerda. Fuente: Cruz Ripoll (2023)
La parte superior de la cuerda hace referencia a la comprensión del lenguaje. Se refiere a habilidades relacionadas con el entendimiento del contenido del texto. Incluye aspectos como:
- Conocimientos previos: información que el lector ya tiene sobre el mundo y sobre temas específicos.
- Vocabulario: el conjunto de palabras que el lector conoce y puede comprender.
- Estructura del lenguaje: gramática y sintaxis, que permiten al lector interpretar frases y oraciones.
- Razonamiento verbal: la capacidad de hacer inferencias y conexiones lógicas.
- Conocimiento literario: familiaridad con géneros y estructuras narrativas.
Estas habilidades de comprensión funcionan en conjunto para ayudar al lector a interpretar y comprender el texto de manera significativa. Por otro lado, la parte inferior de la cuerda hace referencia al reconocimiento de palabras. Este componente se centra en la habilidad de identificar palabras en el texto de forma rápida y precisa. Incluye:
- Conciencia fonológica: la capacidad de distinguir y manipular sonidos en el lenguaje.
- Decodificación: aplicar reglas de correspondencia entre letras y sonidos para leer palabras.
- Reconocimiento visual: el proceso de identificar palabras comunes de forma automática sin tener que decodificarlas cada vez.
Ambos componentes, comprensión del lenguaje y reconocimiento de palabras, están representados por hebras que se entrelazan progresivamente. A medida que estas habilidades se consolidan y se integran, el lector alcanza una lectura hábil: la capacidad de leer de manera fluida, coordinando el reconocimiento automático de palabras con una comprensión profunda y estratégica del texto. En este sentido, podemos afirmar que el proceso lector es multifacético y que ambas áreas deben desarrollarse de manera conjunta para formar lectores competentes. La lectura no es solo decodificar palabras, sino también comprender y utilizar el lenguaje de manera efectiva y crítica. Así, el modelo de la cuerda nos permite entender que ambos componentes, comprensión del lenguaje y reconocimiento de palabras, deben desarrollarse de manera simultánea y equilibrada en el aula. A continuación, exploraremos cómo llevar esta teoría a la práctica en los primeros años de la enseñanza de la lectura y escritura.