Libro 2. El plan de lectura
4. Elaboración del plan de lectura
4.1. Fases del proceso de elaboración
La elaboración de un PL implica un proceso estructurado en diversas fases, cada una con un propósito específico para que así se garantice una implementación exitosa y la adaptación al contexto (véase Figura 2). En primer lugar, se debe realizar un análisis inicial que tenga en consideración el contexto, las prácticas de lectura que se llevan a cabo en el centro y la evaluación del alumnado y del profesorado. En segundo lugar, en la fase de diseño se establecen los objetivos y líneas de acción, así como el modelo de organización, de formación del profesorado y de comunicación. También, en esta fase se hace referencia al contexto, los recursos con los que contará el plan y a su temporalización. De todos estos se presentarán ideas en el apartado 3.3. de este documento. De forma paralela, en esta fase de diseño, se debe realizar una labor de concienciación de la importancia del desarrollo del plan entre el profesorado. Por otro lado, la siguiente fase es la de implementación, que consiste en la puesta en práctica de las acciones planificadas. Por último, se ha de llevar a cabo una evaluación continua del plan, a fin de medir su impacto en la mejora de la CL de los estudiantes y obtener información sobre la consecución de los objetivos y la percepción sobre el plan de la comunidad educativa, que permita proponer mejoras.

Imagen 2. Fases de la elaboración del plan de lectura. Fuente: Elaboración propia CC BY-SA 4.0 [fa-external-link]
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A partir de estas fases, las consideraciones de Fabregat (2022) sobre la elaboración de un proyecto lingüístico de centro se pueden aplicar a un PL. Parte de la idea de que la elaboración es una tarea compleja y sostenida en el tiempo, de tal manera que todo plan ha de ser revisado y es susceptible de ser reelaborado periódicamente. Por otro lado, Fabregat presenta un modelo de ocho fases que tienen como objetivo responder a los siguientes interrogantes:
- “Sensibilización: ¿Qué visión se tiene en el centro sobre el PLC y qué ventajas le puede aportar su elaboración?
- Diagnóstico inicial. ¿Cuál es el punto de partida del centro en relación con el trabajo de la CCL?
- Elaboración consensuada de un borrador inicial de trabajo. ¿Qué objetivos y qué resultados pretendemos alcanzar?
- Toma de acuerdos relativos a las líneas de trabajo del proyecto. ¿Qué contenidos comunicativos seleccionaremos y qué competencias pretendemos desarrollar?
- Elaboración y selección de propuestas de trabajo específicas. ¿Cómo y mediante qué recursos lo haremos
- Selección y diseño de instrumentos de evaluación. ¿Cómo evaluaremos los progresos del alumnado.
- Planificación temporal de las propuestas de trabajo: integración en las programaciones didácticas. ¿Cómo se trabajará cada uno de estos contenidos comunicativos y desde qué áreas?
- Puesta en práctica de las propuestas de trabajo y evaluación de las mismas. Llevamos al aula nuestras propuestas y evaluamos su repercusión y su validez” (Fabregat, 2022, 120-122).
Por otro lado, también Lluch y Zayas (2015) consideran que es importante plantearse una serie de preguntas durante la elaboración de un PL. En este caso, las ubican en tres marcos que están interrelacionados: el marco conceptual, el marco contextual y el marco operativo. El primero de ellos hace referencia “al conjunto de ideas o de conceptos que dan forma al proyecto, la presentación mental de aquello que queremos crear” (Lluch y Zayas, 2015, p. 84). El marco contextual contempla el contexto o espacio donde se va a llevar cabo el plan, en concreto hace referencia a la normativa en donde se enmarca el contexto, las circunstancias del centro y las características de quienes participarán. Por último, el marco operativo responde a cómo se hará el plan.