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ACTIVIDAD 3

Requisitos de finalización
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Cierre: martes, 23 de diciembre de 2025, 23:59

La actividad consiste en leer dos fragmentos de la novela La colmena de Camilo José Cela y trabajar con diferentes estrategias de lectura a partir de dos ejercicios.

Los fragmentos son los siguientes:

No perdamos la perspectiva, yo ya estoy harta de decirlo, es lo único importante.

Doña Rosa va y viene por entre las mesas del Café, tro­pezando a los clientes con su tremendo trasero. Doña Rosa dice con frecuencia leñe y nos ha merengao. Para doña Rosa, el mundo es su Café, y alrededor de su Café, todo lo demás. Hay quien dice que a doña Rosa le brillan los ojillos cuando viene la primavera y las muchachas empiezan a andar de manga corta. Yo creo que todo eso son habladurías: doña Rosa no hubiera soltado jamás un buen amadeo de plata por nada de este mundo. Ni con primave­ra ni sin ella. A doña Rosa lo que le gusta es arrastrar sus arrobas, sin más ni más, por entre las mesas. Fuma tabaco de noventa, cuando está a solas, y bebe ojén, buenas copas de ojén, desde que se levanta hasta que se acuesta. Después tose y sonríe. Cuando está de buenas, se sienta en la coci­na, en una banqueta baja, y lee novelas y folletines, cuanto más sangrientos, mejor: todo alimenta. Entonces le gasta bromas a la gente y les cuenta el crimen de la calle de Bor­dadores o el del expreso de Andalucía.

—El padre de Navarrete, que era amigo del general don Miguel Primo de Rivera, lo fue a ver, se plantó de rodillas y le dijo: mi general, indulte usted a mi hijo, por amor de Dios; y don Miguel, aunque tenía un corazón de oro, le respondió: me es imposible, amigo Navarrete; su hijo tiene que expiar sus culpas en el garrote.


 ¡Qué tíos! —piensa—, ¡hay que tener riñones! Doña Rosa tiene la cara llena de manchas, parece que está siem­pre mudando la piel como un lagarto. Cuando está pensati­va, se distrae y se saca virutas de la cara, largas a veces como tiras de serpentinas. Después vuelve a la realidad y se pasea otra vez, para arriba y para bajo, sonriendo a los clientes, a los que odia en el fondo, con sus dientecillos re­negridos, llenos de basura.

(pp. 45-46)

 ____________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

Doña Rosa no era, ciertamente, lo que se suele decir una sensitiva.

 —Y lo que le digo, ya lo sabe. Para golfos ya tengo bas­tante con mi cuñado. ¡Menudo pendón! Usted está todavía muy verdecito, ¿me entiende?, muy verdecito. ¡Pues estaría bueno! ¿Dónde ha visto usted que un hombre sin cultura y sin principios ande por ahí, tosiendo y pisando fuerte como un señorito? ¡No seré yo quien lo vea, se lo juro!

Doña Rosa sudaba por el bigote y por la frente.

 —Y tú, pasmado, ya estás yendo por el periódico. ¡Aquí no hay respeto ni hay decencia, eso es lo que pasa! ¡Ya os daría yo para el pelo, ya, si algún día me cabreara! ¡Habráse visto!

Doña Rosa clava sus ojitos de ratón sobre Pepe, el viejo camarero llegado, cuarenta o cuarenta y cinco años atrás, de Mondoñedo. Detrás de los gruesos cristales, los ojitos de doña Rosa parecen los atónitos ojos de un pájaro dise­cado.

 —¡Qué miras! ¡Qué miras! ¡Bobo! ¡Estás igual que el día que llegaste! ¡A vosotros no hay Dios que os quite el pelo de la dehesa! ¡Anda, espabila y tengamos la fiesta en paz, que si fueras más hombre ya te había puesto de patas en la calle! ¿Me entiendes? ¡Pues nos ha merengao!

 Doña Rosa se palpa el vientre y vuelve de nuevo a tra­tarlo de usted.

—Ande, ande... Cada cual a lo suyo. Ya sabe, no perda­mos ninguno la perspectiva, ¡qué leñe!, ni el respeto, ¿me entiende?, ni el respeto.

 Doña Rosa levantó la cabeza y respiró con profundidad. Los pelitos de su bigote se estremecieron con un gesto reta­dor, con un gesto airoso, solemne, como el de los negros cuernecitos de un grillo enamorado y orgulloso.

(pp. 56-58)

Cela, C.J. (1996): La colmena. Madrid: Cátedra.

ACTIVIDAD 3.1  

A partir del texto, se pueden establecer varias inferencias sobre las características o rasgos de Doña Rosa como personaje. Haz una lista justificada de entre cinco y diez inferencias que permiten conocer cómo es Doña Rosa. Asimismo, junto con la información que no aparece explícita, plantea preguntas para obtener esa información.        

ACTIVIDAD 3.2

¿Qué otras estrategias emplearías para trabajar la comprensión de este texto? Señala dos estrategias y justifica la elección.    

Producto final:
El docente entregará un documento (máximo 2 páginas) con las dos actividades.


RÚBRICA ACTIVIDAD 3.1:

Objetivo: Evaluar si se logran hacer inferencias sobre el personaje de Doña Rosa y formular preguntas adecuadas sobre la información implícita.

 Criterio / Indicador

SÍ

NO

1.     Se han detectado entre 5 y 10 inferencias sobre Doña Rosa.

☐

☐

2.     Las inferencias se basan y justifican en elementos presentes en el texto (comportamientos, descripciones, lenguaje).

☐

☐

3.     Las inferencias son coherentes y razonables con respecto al personaje.

☐

☐

4.     Se han formulado preguntas relevantes sobre información que no aparece explícitamente en el texto.

☐

☐

5.     Las preguntas demuestran interés por profundizar en el personaje o su contexto.

☐

☐

6.     La expresión de las inferencias y preguntas es clara y comprensible.

☐

☐

 

RÚBRICA ACTIVIDAD 3.2:

Objetivo: Evaluar si se identifican y justifican adecuadamente estrategias de comprensión lectora aplicables al texto.

 Criterio / Indicador

SÍ

NO

1.     Se proponen dos estrategias de lectura distintas.

☐

☐

2.     Las estrategias seleccionadas son pertinentes para trabajar la comprensión de los fragmentos.

☐

☐

3.     Cada estrategia está justificada con una explicación clara.

☐

☐

4.     La justificación muestra comprensión del propósito de la estrategia

☐

☐

5.     La redacción es coherente y comprensible.

☐

☐


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