Libro 1. De la lectura a la comprensión lectora: conceptualización, elementos constituyentes y encuadres
4. Elementos constituyentes de la lectura: de la comprensión lectora a la competencia lectora
4.3. De la comprensión lectora a la competencia lectora
A diferencia de la comprensión lectora, que se centra en el proceso de entender e interpretar un texto, la competencia lectora va un paso más allá, abarcando la capacidad de aplicar esa comprensión en diversos contextos de la vida cotidiana. La competencia lectora se define como la "habilidad de un ser humano de usar su comprensión lectora de forma útil en la sociedad que le rodea" (Fernández, 2014). Esto significa que no solo implica entender un texto, sino también utilizarlo de manera práctica para resolver problemas, tomar decisiones y participar activamente en la comunidad. Además, según Núñez y Martín (2011), la competencia lectora es la "habilidad general de comprender, usar y reflexionar sobre las distintas formas del lenguaje escrito con el objeto de alcanzar un desarrollo personal y social satisfactorio". Así, la competencia lectora no se limita a un ámbito académico, sino que es fundamental para el crecimiento personal y la integración exitosa en la sociedad, permitiendo a los individuos interactuar con diversos tipos de textos en su vida diaria.
Como se define en el Informe PISA de la OCDE, la competencia lectora no solo implica la capacidad de comprender el texto, sino también de utilizar esa comprensión en situaciones reales, permitiendo a las personas resolver problemas y participar activamente en la sociedad. En este sentido, la comprensión lectora es solo una parte del proceso. Mientras que esta se refiere a la capacidad de "captar lo más objetivamente posible lo que un autor ha querido transmitir a través de un texto escrito", la competencia lectora abarca esta habilidad dentro de un concepto más amplio, que incluye su aplicación práctica en la vida diaria (Jiménez, 2014). Así, la competencia lectora se convierte en una herramienta esencial para interactuar con el mundo, y su desarrollo es crucial para lograr una participación social efectiva y resolver los desafíos que las personas enfrentan en sus diversos entornos.
Es posible afirmar que la competencia lectora es la habilidad de aplicar la comprensión lectora en situaciones concretas, ya sea en el ámbito personal, educativo, profesional o público. A diferencia de la comprensión lectora, que se centra en la decodificación y el entendimiento de un texto en particular, la competencia lectora incluye:
La reflexión crítica sobre los textos.
La capacidad de relacionar lo leído con experiencias previas.
La habilidad para interpretar y evaluar la información en función del contexto en el que se usa.