Libro 1. De la lectura a la comprensión lectora: conceptualización, elementos constituyentes y encuadres
4. Elementos constituyentes de la lectura: de la comprensión lectora a la competencia lectora
4.2. De la decodificación a la comprensión lectora
A diferencia de la decodificación, la comprensión lectora implica un nivel de procesamiento más profundo, centrado en la interpretación del significado. Mientras que la decodificación se limita a la identificación de palabras, la comprensión lectora permite captar la intención del autor y conectar la información con el conocimiento previo del lector. Es la "capacidad de un individuo de captar lo más objetivamente posible lo que un autor ha querido transmitir a través de un texto escrito" (Fernández, 2014). En otras palabras, la comprensión lectora no se refiere solo a entender las palabras, sino a interpretar el discurso escrito (Martín Perís, 2008) en su totalidad, lo que requiere habilidades para inferir, analizar y evaluar el mensaje global del texto.
En la actualidad, se ha demostrado que la capacidad de reconocer palabras y una buena fluidez lectora son factores que facilitan la comprensión de los textos. Investigaciones recientes destacan que el vocabulario adquirido en la educación infantil puede predecir el nivel de comprensión lectora durante la educación primaria. Sin embargo, aunque estos factores son importantes, no son suficientes para garantizar una comprensión lectora exitosa. Comprender un texto implica mucho más que el reconocimiento de palabras, ya que involucra la interacción de procesos lingüísticos, cognitivos, psicolingüísticos y socioculturales.
En particular, los procesos cognitivos son fundamentales en la lectura, ya que están directamente relacionados con el uso de estrategias de comprensión. La enseñanza explícita de estas estrategias mejora significativamente la comprensión lectora en los estudiantes. Como señalan Martín y Núñez (2011), los resultados de las pruebas PISA confirman que aquellos lectores que dominan las estrategias de comprensión lectora, como la capacidad de resumir y monitorear su propio entendimiento durante la lectura, son mucho más competentes que aquellos que no las aplican. Por lo tanto, enseñar a los estudiantes a utilizar estrategias cognitivas específicas es clave para mejorar su capacidad de extraer y crear significado a partir de los textos.
Para facilitar el desarrollo de la comprensión lectora en el aula, es útil distinguir entre varios niveles de comprensión:
Comprensión superficial o literal: El nivel superficial o literal de la comprensión lectora se refiere a la capacidad de los lectores para entender el significado explícito de un texto. Bajo este enfoque, el significado se percibe como la suma de las palabras y oraciones, donde el lector se centra en recuperar el valor semántico de cada palabra y relacionarlo con las palabras anteriores y posteriores (Cassany, 2006). Este nivel de comprensión asume que el significado del texto es objetivo y estable, y que el lector solo necesita identificar la información presente de manera directa en el texto. Por ejemplo, ante un texto como “Gracias”, el lector simplemente interpretaría que el emisor está expresando gratitud. Para lograr este nivel de comprensión, los lectores emplean diversas estrategias lectoras, como la lectura precisa y fluida, la relación entre distintas partes del texto, la utilización de organizadores semánticos, y la detección de marcadores discursivos (Sánchez Miguel, 2010). Un ejemplo claro de este nivel sería responder preguntas que exigen buscar información explícita en el texto. Veamos el ejemplo de la Figura 3:
Imagen 3: Prueba de evaluación de comprensión lectora (método de lectura eficaz). Fuente: Editorial Bruño.
La pregunta 2 del instrumento de evaluación (Imagen 3) es un claro ejemplo de comprensión superficial o literal, ya que se enfoca en extraer información explícita directamente del texto. En este caso, se solicita que el lector responda a la pregunta “El niño salía a pasear acompañado de...” eligiendo entre tres opciones: "su perro", "su abuelo" u "otros dos amigos". Este tipo de pregunta, de carácter cerrado y de opción múltiple, se orienta únicamente a verificar si el lector es capaz de identificar un dato que está claramente expuesto en el texto. No requiere un análisis profundo ni la realización de inferencias, sino que el lector debe relacionar la pregunta con la información tal cual aparece en la narración, lo que corresponde con una comprensión literal del texto, es decir, identificar y recuperar la información de manera directa.
2. Comprensión profunda: El nivel dos de comprensión lectora, que llamaremos comprensión profunda, implica que el lector va más allá de lo que está explícitamente escrito en el texto para construir significados más complejos. A diferencia de la comprensión superficial, donde el lector solo recupera el significado literal, en este nivel intervienen no solo las palabras del texto, sino también el contexto. Según Núñez (2015), en este nivel de lectura, el significado no es simplemente la suma de palabras y oraciones, sino que está influenciado por el contexto, lo que permite que los lectores obtengan diferentes interpretaciones de un mismo texto. Este tipo de comprensión requiere que el lector "lea entre líneas", utilizando habilidades cognitivas como aportar conocimientos previos, formular hipótesis y hacer inferencias. De este modo, la comprensión profunda involucra percibir información implícita, que no aparece de manera literal en el texto, pero que puede deducirse a través de pistas. Elementos como la ironía, el sarcasmo, la ambigüedad o el doble sentido son ejemplos claros de información que los lectores deben inferir a partir del contexto y de su propio conocimiento.
Leamos este texto:
Una posible pregunta de comprensión superficial podría ser: “¿A qué hora miró Carlos el reloj?”, y la respuesta sería: “A medianoche”. Ahora bien, una posible pregunta de comprensión profunda podría ser: “¿Por qué Carlos piensa que algo salió mal, aunque nadie se lo ha dicho?”. Aunque no se menciona explícitamente en el texto, podemos inferir que Carlos estaba esperando una llamada o noticia importante que no llegó a la hora esperada. El hecho de que el teléfono no haya sonado y su preocupación implícita sugieren que algo no salió como debía, lo que le lleva a anticipar malas noticias. Este ejemplo requiere que el lector realice una inferencia del contexto: Carlos espera algo importante (tal vez relacionado con las luces de la ciudad o la medianoche), y el silencio del teléfono es una señal indirecta de que algo no salió según lo planeado. El lector debe leer entre líneas, conectando pistas que el texto no revela explícitamente, pero que sugieren un desenlace negativo.
3. Comprensión crítica: El nivel tres de comprensión lectora, llamado comprensión crítica, se basa en la capacidad del lector para analizar e interpretar un texto más allá de sus palabras y del contexto inmediato. La lectura se entiende como una práctica cultural, enraizada en una comunidad particular, lo que implica que comprender un texto también significa comprender la concepción del mundo de quien lo escribió. Según Núñez (2015), leer críticamente no solo involucra la decodificación y los procesos cognitivos, sino que también requiere cuestionar el contenido y ponerse en el lugar del otro, considerando los factores socioculturales que influyen en la creación del texto. En este nivel, los lectores deben ser capaces de evaluar las ideas y perspectivas del autor, reconociendo que los textos pueden reflejar una ideología o un posicionamiento frente a la realidad. Además, la comprensión crítica implica cuestionar lo que está implícito en el discurso, identificar el uso del lenguaje y las intenciones del autor, y desarrollar una postura reflexiva y abierta que desafíe los prejuicios propios, es decir, cuestionarse a uno mismo también. Este proceso es fundamental en un mundo globalizado, donde los lectores deben ser capaces de interactuar con textos que provienen de diversas culturas y contextos.
Leamos este texto y el ejemplo de preguntas para abordar la comprensión crítica: