Evaluación de la lectura

5. La evaluación internacional PIRLS y sus características

5.4. Uso docente de los ítems liberados de PIRLS

Tras cada evaluación, el programa PIRLS libera alguno de los ítems que fueron utilizados. Dado que han sido cuidadosamente diseñados, estos materiales son ideales para ser utilizados para el trabajo de la comprensión lectora en el aula, tanto como forma de evaluación como para la enseñanza y entrenamiento de la comprensión de los estudiantes (Mullis y Martin, 2017). Utilizar la evaluación no únicamente como un mecanismo de medición, sino como una estrategia metodológica integrada al proceso de enseñanza-aprendizaje, representa una vía eficaz para fomentar el desarrollo lector (Black y Wiliam, 2009).

La evaluación, entendida en sentido formativo, permite al docente identificar con precisión las fortalezas y debilidades del alumnado en relación con los distintos procesos de comprensión: localizar información, realizar inferencias, integrar ideas o emitir juicios críticos sobre un texto (OECD, 2019). A partir de este diagnóstico, se pueden diseñar intervenciones pedagógicas ajustadas a las necesidades reales de los estudiantes, lo que contribuye a una enseñanza más personalizada y efectiva (Heritage, 2010). Este enfoque convierte la evaluación en una herramienta de retroalimentación continua que guía el aprendizaje, más que en una práctica meramente calificadora.

Además, el uso sistemático de evaluaciones en comprensión lectora promueve en el alumnado el desarrollo de habilidades metacognitivas esenciales, como la autorregulación, la autoevaluación y la conciencia sobre sus propios procesos de lectura (Paris y Winograd, 1990). Cuando los estudiantes comprenden cómo se les evalúa y por qué, se sienten más implicados en su propio aprendizaje y aprenden a monitorear su comprensión, identificar obstáculos y buscar estrategias para superarlos. Esta dimensión metacognitiva es clave para formar lectores estratégicos y críticos (Afflerbach, 2016).

Otro aspecto relevante es que la evaluación fomenta la reflexión docente sobre las prácticas de enseñanza. A través del análisis de los resultados de comprensión lectora, el profesorado puede replantearse métodos, materiales y enfoques, buscando siempre una mayor eficacia pedagógica (Stiggins, 2005). De este modo, la evaluación no solo informa sobre el rendimiento del alumnado, sino que también actúa como un mecanismo de mejora continua para la enseñanza. Si se diseñan y aplican instrumentos que consideren distintos niveles de dificultad, tipos textuales y modalidades de lectura (como la lectura digital), se puede garantizar una evaluación más equitativa que responda a la variedad de trayectorias lectoras del alumnado (Mullis et al., 2020).

Para ello, los materiales liberados de PIRLS resultan muy útiles. Por ejemplo, en este enlace pueden encontrarse los ítems liberados de PIRLS 2021. Como puede observarse en el documento enlazado, en el encabezado de cada ítem se indica (1) el propósito de lectura que evalúa y (2) la dificultad para estudiantes de 4º de primaria. Tras ello, se presenta el material textual de lectura seguido de las preguntas de comprensión. Las preguntas pueden ser de carácter cerrado —opción múltiple— o abierto. Tras las preguntas se ofrece una «guía de codificación» que indica el subproceso cognitivo que evalúa cada pregunta, así como la respuesta correcta. En el caso especial de las preguntas abiertas, la guía ofrece unas indicaciones exhaustivas para evaluar las respuestas de los estudiantes. Para ello, algunas respuestas pueden ser calificadas como correcta o incorrecta, indicando la guía qué características debe tener la respuesta en ambos casos, seguido de algunos ejemplos (ver Figura 1).

Ejemplo de criterios de respuesta correcta / incorrecta.

Figura 1. Ejemplo de criterios de respuesta correcta / incorrecta. Fuente: Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes.

Sin embargo, en otras ocasiones la evaluación de la respuesta puede ser más amplia. En el ejemplo de la Figura 2, puede observarse cómo la respuesta puede considerarse como totalmente correcta («Comprensión total»), parcialmente correcta («Comprensión parcial») o como incorrecta («Comprensión nula»), ofreciendo igualmente una descripción detallada y ejemplos que facilitan la valoración.

Ejemplo de criterios de respuesta correcta/parcialmente correcta/incorrecta.

Figura 2. Ejemplo de criterios de respuesta correcta/parcialmente correcta/incorrecta. Fuente: Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes.

Podemos encontrar el resto de los ítems en español liberados en la siguiente página del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes: enlace.