Libro 3.Hacia una modelización de la comprensión lectora

4. Las estrategias de lectura

4.2. Establecer los objetivos

La estrategia de establecer los objetivos antes de la lectura consiste es plantearse por qué se va a leer un texto y qué se espera de su lectura. Esto contribuye a que el lector centre su atención, seleccione la información más relevante y, sobre todo, emplee estrategias específicas en función de su propósito. Así, por ejemplo, en función del objetivo de lectura –entre otros, encontrar un dato, aprender un contenido o disfrutar–, el lector utilizará unas estrategias u otras, como leer superficialmente, subrayar las ideas más importantes o tomar notas. Además, esta estrategia facilita la autorregulación en tanto que el lector durante la lectura y después de la lectura puede comprobar si cumple con el objetivo que se ha propuesto. Algunas de las preguntas que se puede formular el lector para trabajar esta estrategia son:

  • ¿Por qué voy a leer este texto?
  • ¿Qué información espero encontrar?
  • ¿Cómo debo leer este texto para alcanzar el objetivo propuesto?

Existe cierta controversia respecto de esta estrategia dado que algunos autores consideran que siempre que leemos lo hacemos con un objetivo, mientras que otros argumentan que el estudiante en ocasiones no lee con un objetivo específico. Es cierto que en muchas ocasiones el estudiantado tan solo lee porque se lo ha dicho el profesor o para hacer una tarea que le han solicitado. Sea como fuere, podríamos considerar que hay tantos objetivos de lectura como lectores y textos. No obstante, a continuación, se presenta una tabla en donde se exponen los principales objetivos de lectura.

Tabla 2. Objetivos de lectura
Objetivo de lectura Definición Ejemplo de tipo de texto
Leer para aprender Se busca adquirir conocimientos sobre un tema específico, reteniendo información clave. Un libro de texto de historia, ciencias o matemáticas.
Leer para informarse Se pretende obtener datos o información general sobre un tema sin necesidad de memorizar detalles. Un artículo de noticias o un informe científico.
Leer para resolver un problema Se lee con el propósito de encontrar instrucciones o soluciones a una situación específica. Un manual de instrucciones, una receta de cocina o una guía técnica.
Leer para disfrutar Se lee por placer o entretenimiento, sin necesidad de análisis profundo. Una novela, un cuento, una historieta o una poesía. Cualquier tipo de texto.
Leer para revisar Se relee un texto para corregir errores, mejorar la redacción o reforzar la comprensión. Un trabajo escrito antes de entregarlo, apuntes antes de un examen.
Leer para practicar la lectura en voz alta Se lee con el fin de mejorar la fluidez, la pronunciación y la entonación. Un discurso, un poema o una obra de teatro.

Fuente: Elaboración propia

A continuación, se expone un diálogo en el que una maestra y sus estudiantes conversan sobre el establecimiento de los objetivos de lectura de una receta de cocina. El texto con el que trabajan es el siguiente:

Receta de tostada con tomate

Ingredientes
  • Pan de pueblo
  • Dos tomates
  • Aceite de oliva virgen extra
Pasos de la receta
1. Preparar los tomates: lavarlos y cortarlos por la mitad.
2. Apoyar un rallador en un cuenco y rallar los tomates.
3. Remover los tomates y echar un chorro de aceite y una pizca de sal. 
4. Cortar el pan y tostarlo. 
5. Echar el tomate rallado en el pan tostado.
6. Se puede añadir atún, jamón o cualquier otro embutido.

En la siguiente conversación, se muestra cómo la maestra dialoga con sus estudiantes y promueve la reflexión en torno a los objetivos de la lectura. En función del objetivo escogido, orienta sobre cómo se debe leer el texto. Por último, refuerza la importancia de esta estrategia llamando la atención sobre su uso:

Profesora (P): Hoy vamos a leer una receta de cocina. Pero antes de empezar, quiero que pensemos en algo muy importante: ¿para qué vamos a leer esta receta? ¿Cuál es nuestro objetivo de lectura?
Estudiante (E) 1: Pues para aprender a hacer tostadas con tomate.
E2: Para saber qué lleva una tostada con tomate.
P: Eso es. El objetivo va a ser seguir las instrucciones para hacer la receta. Pero, una cosa, ¿creéis que hay diferentes formas de leer la receta?
E3: Depende de lo que queramos.
P: Claro. Vamos a ver cómo deberíamos leer esta receta de tostada con tomate según el objetivo que tengamos. Por ejemplo, si tenemos curiosidad, podemos hacer una lectura rápida. En cambio, si estamos cocinado, debemos leer más detalladamente y seguir los pasos que se dan. También puede que queramos cambiar la receta, en este caso tendremos que hacer una lectura más crítica y pensar en qué se va a cambiar. Ahora, tendremos que ver qué partes tiene la receta.
E4: Primero tiene los ingredientes y después los pasos que hay que dar para preparar la tostada.
P: Muy bien. Saber esto es muy importante. Si solo queremos comprobar lo que se necesita, leeremos la lista de ingredientes. Y cuando ya tengamos todos, pasamos directamente a los pasos. Ahora, ¿cuál es la información importante para lograr nuestro objetivo de hacer la tostada? Conocer los ingredientes y tener claros los pasos. Pues recordad una cosa, cuando leáis algo es importante que os preguntéis por qué lo leéis, para qué lo leéis. Dependiendo de los objetivos, leeréis de una manera u otra, como acabamos de ver.